Desde hace algunos años, políticos, funcionarios, aventureros y personas no informadas han estado reclamando la separación de la Bahía de las Águilas del Parque Nacional "Jaragua" para que pueda desarrollarse uno o más proyectos hoteleros (aunque le llaman "turísticos" realmente se refieren al levantamiento de hoteles). Quisiera expresar mi opinión sobre este tema que puede ser desastroso para toda la región Suroeste.
Primeramente, el lugar no resiste un desarrollo hotelero gigantesco que pueda beneficiar realmente a la comunidad pedernalense. Las condiciones, especialmente la ausencia de agua dulce, hacen que toda infraestructura hotelera que se desarrolle en ella se convierta en rápida destructora del lugar que ahora se habla de aprovechar.
¿De dónde se obtendrá toda el agua dulce que necesita un hotel: baños, piscinas, limpieza, etc.? Habría que utilizar agua subterránea, con el peligro (altamente probable en la zona) de intromisión del agua salina, dañando los acuíferos. Otra posibilidad es potabilizar el agua de mar, alternativa altamente costosa y contaminadora ya que es a base de combustibles fósiles. Es muy poco probable que una empresa hotelera desarrolle una planta potibilizadora y tendría que hacerlo el Estado Dominicano (externalización de los costos), por lo que los dominicanos pagaríamos para que una o pocas empresas se beneficien. Sin mencionar el altísimo costo de esa agua, especialmente en épocas de combustibles caros.
El desarrollo hotelero en Bahía de las Águilas alteraría completamente el ecosistema de la zona, por lo que no tendría sentido hablar de turismo ecológico en la zona. Aparte de las modificaciones de la playa, donde incuban tortugas marinas en la actualidad, la presencia de luz eléctrica durante la noche afectaría enormemente las especies de la zona y ya no se vería algunas que son frecuentes en la actualidad, como las tortugas carey, los pelícanos y otras. Eso sin hablar de la presencia más o menos permanente de una cantidad apreciable de personas. Y asumiendo que no hayan alteraciones más notables, como la siembra de cocoteros, que seguramente sucederán.
En todo desarrollo hotelero, y turístico en general, uno de los principales problemas es la eliminación de los desechos sólidos y de las aguas servidas. ¿Alguien ha pensado el impacto que tendrán las aguas servidas en el ecosistema de la zona? Siempre aparecerá alguien que dirá que es posible purificar las aguas servidas ("aguas negras") de manera que no afecte; pero en ningún lugar del país sucede y tenemos playas (en el Este, en el Sur, en el Norte) altamente contaminadas. Pero como la contaminación no se ve a menos que sea exagerada, nadie lo piensa ni lo cree, aparte del interés de los sectores turísticos porque no se conozca ese hecho. Y de un lugar prístino con aguas no contaminadas, pasaríamos a tener una playa de aguas contaminadas. Por si acaso, en la Bahía de las Águilas hay poco oleaje lo que implica que toda la contaminación quedaría atrapada en la ensenada.
Siempre se habla de generación de empleos; esa es la gran trampa del puro desarrollo hotelero. Hay que preguntarse cuántos administradores de hoteles, cuántos ingenieros de sistemas, cuántos arquitectos, cuántos ingenieros, cuántos paisajistas, cuántos decoradores, hay en Pedernales. Todo ese personal vendría de fuera quedando para los pedernalenses los puestos de jardineros (de más bajo nivel), limpieza, guardianes, y similares; es decir, los empleos para la población local serán los de más bajo nivel.
Si al punto anterior agregamos que es normal que el costo de la vida aumente enormemente, entonces la mayoría de los residentes locales tendría que emigrar porque no podría costear la vivienda, el transporte, la ropa, etc. Es lo que ha sucedido en Puerto Plata y en Higüey, pero Pedernales sería más sensible que esas ciudades: su desarrollo actual es muy reducido comparado con el que tenían aquellas ciudades cuando empezó a desarrollarse el turismo en ellas.
Y, ¿se ha pensado en el deterioro socio-cultural, además del ecológico, que sucede con un desarrollo puramente hotelero? Tenemos los ejemplos de la zona Norte (Puerto Plata, Sosúa), Boca Chica, Juan Dolio, donde dicho deterioro ha llegado a tal nivel que está hundiendo el turismo en la zona, con poquísimas posibilidades de recuperación. ¿Está la población, especialmente los jóvenes, de Pedernales mejor preparada que la de Sosúa, Boca Chica y tantos otros lugares del mundo, que le permita resistir la tentación de los dólares?
De establecerse hoteles en Bahía de las Águilas, los pedernalenses (y la gran mayoría de los dominicanos) pueden olvidarse de visitar tal lugar. Todo el desarrollo hotelero en playas en el país se ha fundamentado en la privatización de las playas, prohibiendo la entrada de personas no alojadas. Ya los dominicanos no podemos visitar Juan Dolio, Guayacanes, la mayor parte de Bávaro y Punta Cana, y parte de Boca Chica; "nuestras" playas están prohibidas para los que no pueden pagar una estadía en uno de los hoteles.
Podemos seguir mencionando algunos puntos más pero creo que lo anterior ilustra el punto de que no es aconsejable, desde todos los puntos de vista, el desarrollo hotelero en Bahía de las Águilas.
Pero ésto no quiere decir que esté en contra del desarrollo turístico (digo turístico y no hotelero) en Pedernales. Todo lo contrario. Estoy convencido que Pedernales tiene un gran potencial para ser el centro por excelencia del desarrollo turístico sostenible del país, un turismo que beneficie a la comunidad y que no degrade significativamente el entorno.
¿Por qué construir hoteles en la misma Bahía de las Águilas y no en la ciudad? Si se construyen en el pueblo, o próximo a él, habría un mayor intercambio entre los visitantes y los residentes, con beneficios mutuos. Incluso los pequeños colmados venderían ocasionalmente algo a los visitantes mientras que si se aislan en Bahía de las Águilas no sería así.
Alguien diría que entonces el atractivo principal (Bahía de las Águilas) estaría muy lejos y los turistas no tendrían interés. Eso es falso. Uno de los lugares del país más visitados por turistas es la isla Saona, donde no existe un solo hotel; los turistas van de todas partes, incluso de Punta Cana que queda a una gran distancia, hasta Bayahibe para embarcarse y pasar un día en las playas saonenses. ¿No harían lo mismo en el caso de Pedernales, a corta distancia de Bahía de las Águilas?
Y la playa de la ciudad de Pedernales es una playa mejor que muchas del país donde hay desarrollo hotelero. Solamente necesitaría un mínimo acondicionamiento y atención.
¿Cuántos políticos, funcionarios, han pensado en apoyar las pequeñas empresas (hoteles, restaurantes, etc.) de Pedernales? El desarrollo turístico sostenible de la región tiene que fundamentarse en el desarrollo de esas pequeñas empresas y no en hoteles propiedad de cadenas transnacionales que no les importe Pedernales.
Una razón por la que todavía seguimos con el tema de Bahía de las Águilas es la incorrecta mentalidad de los que han manejado nuestras áreas protegidas. Siempre han pensado que si las personas no conocen la zona, no la amenazarán. Pero se olvidan que el mundo está lleno de aventureros, afanosos por conseguirse unos (o muchos) dólares.
Bahía de las Águilas solamente puede salvarse si una gran parte de los dominicanos la conocen y disfrutan de ella. Pero siempre la han mantenido aislada, con un camino (?) que pocos vehículos pueden recorrer. Y para colmo, hay que pagar por arriesgar la vida, sea en el "camino" o tomando un bote (aunque el viaje en bote es maravilloso y de muy poco peligro).
Desde 1986 existe un Plan de Manejo para el Parque Nacional Jaragua, incluyendo la Bahía de las Águilas, desarrollado por la Dirección Nacional de Parques, la Subsecretaría de Recursos Naturales y el servicio Alemán de Cooperación Social-Técnica (DED). Si desde entonces se estuviera aplicando dicho Plan de Manejo, Bahía de las Águilas, Bahía Blanca, la isla Beata, la Laguna de Oviedo y otros lugares estarían dando grandes beneficios a la provincia de Pedernales, al tiempo que se conservaría sus recursos naturales y paisajísticos.
Espero que mis amigos pedernalenses comprendan que Bahía de las Águilas no es de los pedernalenses, no es de los dominicanos: Bahía de las Águilas es patrimonio de la Humanidad. Hagamos uso de ella y obtengamos beneficios pero tenemos que conservarla para el disfrute de esta generación y de las que nos siguen.