Como contribución al tema del árbol y flor nacionales, presentamos una carta del Dr. José de Js. Jiménez Almonte (fallecido) al diario La Información, de Santiago, en 1969.
Santiago, marzo 26, 1969
Dr. L. Enrique Franco
LA INFORMACIÓN
Ciudad
Muy distinguido amigo:
En la edición del importante rotativo LA INFORMACIÓN de fecha 13 de marzo pasado en la interesante columna titulada "Minicosas de un Latidesorden" el redactor de la misma expone una muy sugestiva idea que cuenta con mi entera simpatía de que la Provincia de Santiago posea una flor y un árbol representativos que simbolicen algo típico nuestro.
Todas las naciones tienen su árbol y flor nacionales y dentro de las mismas otros que representan simbólicamente una provincia o un estado. Debemos explicar para ilustración del pueblo que estos árboles y flores se escogen entre aquellas plantas que sean endémicas, es decir, que sólo son privativas de cada nación en particular y que, por supuesto, no existen en otros países ya que eso le quitaría autonomía dentro de lo simbólico, razón primordial en la elección de un árbol y flor nacionales. Es como la BANDERA, símbolo único y exclusivo de cada país de la tierra.
Aquí por ley tenemos la Caoba, Swietenia mahagony (L.) Jacq., cómo árbol nacional. Desafortunadamente para emitir esa ley, Trujillo no consultó ninguna persona versada en Botánica, cosa natural en él, puesto que "él lo sabía todo". La Caoba no es árbol exclusivo nuestro. Se encuentra también nativa, además de en nuestra Isla, en Florida, Bahamas, Cuba y Jamaica.
Muy bien podría ser árbol nacional nuestro, el ébano verde, Magnolia pallescens Urb. & Ekm. de la familia de las MAGNOLIAS, de madera muy apreciada en ebanistería y cuyo endemismo está localizado en los alrededores de Constanza, Los Montazos y Valle Nuevo, exclusivamente en la República Dominicana. Tiene hermosas flores de un blanco puro y sus ramas jóvenes y el envés de las hojas cubiertos de un tomento de color del oro. Sería un magnífico árbol nacional por su endemismo en la República y por la belleza de sus hojas y de sus flores.
Como flor nacional propongo una bella Orquídea que sólo crece en la Línea Noroeste, endémica de la República Dominicana, a la cual los nativos de esas regiones le llaman cacatica porque sus flores semejan un ARÁCNIDO del grupo de las TARÁNTULAS o CACATAS. Es un caso extraordinario de MIMETISMO VEGETAL. Esta rarísima Orquídea fue descubierta la primera vez por el eminente naturalista alemán Roberto Schomburgk en el siglo pasado en los alrededores de Pontón, Navarrete. El labelo de esta flor es atropurpúreo orlado de un ribete amarillo. Hasta de Hawai han venido botánicos a conocerla y recolectarla en su hábitat natural.
En Panamá la flor nacional es una Orquídea llamada ESPÍRITU SANTO por remedar sus flores blancas la forma de una paloma.
En cuanto a la flor representativa de la Provincia de Santiago, acepto como muy atinada la sugerencia del redactor que sea el maguey, Agave intermixta Trel. Es planta endémica de la familia de los LIRIOS y AZUCENAS, abundante y espontánea en nuestra provincia y es muy ornamental debido a sus hojas que forman una elegante roseta basal y a su escapo o inflorescencia terminal de varios metros de altura rematado en varios penachos de flores anaranjadas, bellísimas además, y muy decorativas para adornos caseros.
Actualmente en los alrededores de la casa de familia de Don Poppy Bermúdez en la vertiente Sur de los Cerros de Gurabo, esos cerros están cubiertos de MAGUEY en flor.
Como árbol provincial para Santiago propongo las ciruelas de las ánimas, Myrclanthes umbellulifera (H. B. K.) Alain, de la familia del POMO y de la OZÚA. Este árbol puede alcanzar 10 o más metros de altura, es endémico de la República Dominicana, se encuentra espontáneo por detrás del Hotel Matum y es muy ornamental por sus hojas verdes brillantes, sus flores de un blanco níveo y su fruto dulce, amarillo pálido, perfumado y comestible.
Es una pena que con motivo de las construcciones en el Reparto Rincón Largo se vayan cortando estos arbolitos o árboles sin discriminación. Sugiero que los nuevos propietarios conserven estas plantas hasta donde sea posible, tal como hizo el señor Osvaldo Rodríguez quien dejó un arbolito en su jardín a sugerencia mía. Cada año lo gratifica cubriéndose de innumerables y bellísimas flores blancas.
Le sugiero también a la familia Tavares-Grieser poner como nombre a una de las calles del citado Reparto Calle de las Ciruelas de las Ánimas.
Por las razones arriba expuestas el TABACO, Nicotiana tabacum L., a pesar de sus bellas flores rosadas que bien podrán ser usadas como decorativas, no puede elegirse como flor nacional por ser según unos oriundo de la América del Sur y según otros de Méjico y Centro América. Nunca, que se sepa, ha sido encontrado espontáneamente en estado silvestre.
Agradezco de corazón esta oportunidad que me ha brindado su acucioso redactor para poder escribir sobre estos temas que son parte de las apetencias de mi espíritu y que han dado a mi vida momentos de solaz y satisfacción, lamentando mucho no poder hacerlo mejor, agradezco también de corazón las frases de encomio, quizás inmerecidas, que sobre mi humilde persona hace el mismo. En cuanto a lo de sabio permítame recordarle dos refranes que vendrían muy bien al caso: "del dicho al hecho hay mucho trecho" y "en el país de los ciegos, el tuerto es REY".
LA INFORMACIÓN podría muy bien hacer una campaña editorial o en la forma que lo juzgue más efectiva y conveniente para que se derogue la ley que consigna la CAOBA como árbol nacional, proponiendo a su vez el ÉBANO VERDE y la CACATICA como ÁRBOL Y FLOR NACIONALES.
Esperando dejarle complacido en cuanto a la encuesta y ofreciéndole ampliar estos conceptos arriba expresados en caso de que usted lo juzgue necesario, me es grato suscribirme con los sentimientos de mi mayor consideración.
Su afmo. S.S. y amigo.
Dr. José de Js. Jiménez Almonte
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