Denuncian corte ilegal de árboles para fabricar artesanía y mueblesAdriana Peguero Publicado el 22 de junio de 2005 en Listín Diario (Edición Digital)
LAS CHARCAS, Estebanía, Azua - Árboles centenarios de caoba, candelón, roble, guayacán, capa, cedro, abey, mora, entre otras especies, siguen siendo talados de forma indiscriminada por dueños de talleres de artesanía y ebanistería de aquí, para la fabricación de enormes y pequeños, muebles y otras artesanías de las cuales la mayoría se ofertan al público a la luz pública en la carretera del Sur. Así lo denunció el presidente de la Federación de Productores del Bosque Seco del Suroeste, Inc (Feprobosur), José Luis Pineda, quien solicitó a la Secretaría de Medio Ambiente disponer de vigilancia en las zonas para evitar que terminen de desmontar lo que esta Federación ha podido preservar del bosque. Informó que sólo en la comunidad Las Charcas de aquí hay más de diez talleres que no cuentan con ningún permiso de Medio Ambiente, pero citó que en total hay 50 talleres de ebanistería y artesanía ilegales que se dedican al corte de madera preciosa centenaria que cargan goteando la savia. "Las autoridades saben dónde están todos esos talleres, y no hacen nada para controlarlos, mientras nosotros nos mantenemos denunciando la situación, porque vemos como nuestros ríos agonizan", dijo. Pineda explicó que los dueños de estos talleres no respetan ni las orillas de los ríos agonizantes de esta provincia, para derribar en cuestión de minutos un árbol que ha esperado hasta 500 años para crecer. Citó que la práctica es más frecuente en las localidades Las Charcas, Hatillo, Cañada Cimarrona y Estebanía, donde los depredadores aprovechan las oscuridad que les ofrece la noche para echar al suelo un árbol, el cual a su vez derriba los que encuentra a su paso cuando cae. Agregó que las orillas de río Grande, río Chiquito, los arroyos de Hatillo, Arroyo Naranjo, de Cañada Cimarrona, y otros acuíferos han sido desmontadas casi en su totalidad, fruto de esa práctica ilegal que se viene realizando desde épocas pasadas. En esa zona había un gran potencial de la especie guayacán, que es un árbol que está en vía de extinción, y ha sido arrasado", dijo. Pineda explicó que Feprobosur mantiene controles en las diferentes comunidades donde se llevan a cabo los cortes indiscriminados de árboles, pero hace falta la intervención de Medio Ambiente, que es la que establece sanciones a los culpables de dañar el bosque. "Se nos están llevando árboles de más de 500 años de edad que han crecido a orilla de los ríos, mientras que las autoridades de Medio Ambiente se hacen de la vista gorda y nunca han querido poner atención a esa parte", dijo. Destacó que los miembros de Feprobosur se sienten impotentes, ya que les están arrebatando los árboles que por años han cuidado celosamente, sin que puedan hacer nada más que lamentarse cuando ven su cadáver. Volver al Índice |